Hola Julieta, me gustaria escribirte una carta, hablar de lo que me salga del corazón. Cosas que no se dicen normalmente, que te den ánimo y esperanza.
No hago más que pensar en cómo hacerlo.
¡Son tantas cosas que me gustaría escribirte!
Lo que me sale del corazón es decirte que te quiero, que estoy muy orgullosa en la persona que te has convertido.
La herencia no debería estar formada únicamente por lo material, sino también por lo intangible. Es lo que te puedo legar. Lo aprendido a lo largo de los años.
Estás al principio del camino , vas a emprender un viaje que durará toda tu vida.
Lo he recorrido antes y me gustaría contarte lo que descubrí durante ese tiempo. No te servirá de mucho. Son tus vivencias, el aprender de tus errores, ser responsable de tus éxitos, lo que cuenta.
Tu futuro dependerá de las decisiones que tomes. Confío en ti, sé que lo harás muy bien.
No temas equivocarte. El fracaso no es un punto final. Solo es un punto seguido. Todo final es un principio de algo. No temas a los obstáculos que encontrarás.
«Cuando pienses que no puedes más, no te faltan las fuerzas, te falta la fé».
Ojalá tengas muchas mañanas de verano, en que llegues a sitios desconocidos. Párate en ellos y recoge experiencias, cuantas más mejor.
Viaja a muchos países. Aprende de los que saben.
Ten siempre en tu mente el lugar a donde quieres ir. Llegar allí, es tu destino. Pero no tengas prisa. Disfruta del camino. Mejor que dure muchos años. Así, «sabia» como te volverás con tanta experiencia, entenderás muchas cosas.
No regreses al lugar donde un día fuiste feliz, retenlo siempre en tu memoria, tal como era, pero no regreses.
No vuelvas al pasado, ya lo conoces, la vida sigue y hay nuevos caminos que recorrer, nuevos lugares que visitar, otras personas que nos esperan.
No existe la casualidad, todo lo que te ocurre tiene una razón, solo tienes que descubrirla.
Qué el “aún no”, no se convierta en “nunca”
Que tu pasado siempre explica tu presente.
La felicidad es una actitud, no una consecuencia. No es posible controlar todo lo que nos sucede, pero sí es responsabilidad nuestra, la postura y nuestra reacción ante los acontecimientos.
Otra finalidad de esta carta es darte ánimo y esperanzas. Creo qué estás haciendo las cosas bien. Con todo el cariño y ayuda que tienes, en todos los que te rodean, no vas a tener ningún problema.
Sigue así siempre.
Tu abuela Gloria que te quiere muchísimo
I appreciate the unique perspective you present in your writing.